Tal
vez el título de este módulo podría ser otro, podría ser “LA PERCEPCIÓN
ESCONDEDORA”.
Veamos por qué les digo
esto.
La
evolución ha dotado a las diferentes criaturas de canales o puertas para entrar
en contacto con el medio ambiente, asegurando, así, la supervivencia de las
especies.
Podemos describir este
proceso como un intercambio entre los organismos y el entorno, un trueque de
nutrientes y energía.
Para
que este intercambio se desarrolle, es dable suponer que el organismo detecta
una necesidad. Esta necesidad puede originarse en su medio interno o puede
venir desde el entorno, (frío, ataque, etc.)
Todo hace suponer que la
necesidad aparece cuando hay un cambio, una ruptura en el equilibrio, siempre
inestable, tanto del organismo como del medio ambiente.
¿Cuáles
son los medios de que se sirve el organismo, en el caso que nos ocupa, el ser
humano, para detectar la aparición de una necesidad, para darse cuenta de que
el equilibrio se ha roto?
Sin duda todos
responderían que el sistema perceptivo como parte de la maquinaria del
S.N.C.
|La
percepción es la llave de entrada de la puerta que nos comunica con la
realidad.
Y los sentidos son sus
instrumentos de contacto con ella.
O deberíamos decir, de
construcción de la realidad...
¿Por qué digo que
construimos la realidad?
Porque
lo que percibimos, lo que constituye la conciencia, es un recorte de todos los
estímulos que nos llegan, tanto del entorno como de nuestro interior.
Si pudiéramos percibir
absolutamente todos los estímulos externos e internos, nuestra capacidad de
reacción frente a hechos específicos de los que dependa nuestra supervivencia
se vería seriamente complicada.
Imaginemos que pudiéramos
ver TODO... Imaginemos que podemos ver
como un cóndor, como una lechuza, como un microscopio y como el más potente de
los telescopios, todo al mismo tiempo. Que, además, somos capaces de escuchar
como un lobo, como una ardilla, como un perro y que tenemos acceso a todas las
frecuencias de onda de sonido posibles.
Sumada a esa cantidad de
información, agreguemos que podemos sentir en la piel el tránsito de todos los
microorganismos que habitan en ella, y detectáramos todos los olores que nos
circundan en kilómetros... y que percibiéramos simultáneamente, la rotación de
la tierra y los movimientos de las placas tectónicas bajo nuestros pies...
Sencillamente,
nuestro cerebro no podría, entre tanta información, seleccionar qué es lo más
importante para asegurar la supervivencia, al menos eso es la que podemos
suponer, si imaginamos que somos capaces de percibir semejante cantidad de
datos simultáneos.
Porque
si tuviéramos semejantes capacidades de
registro, seguramente la evolución hubiera tomado otros caminos.
Al
menos eso imagino yo.
¿Cómo saber a qué
responder?
La
evolución se suele caracterizar por la economía de recursos para lograr un
objetivo. Entonces, diseñó ( me siento hablando de la Pachamama...) un
“angostamiento” dice Aldous Huxley, en las “Puertas de la Percepción” (1954) de
la conciencia, entendida ésta como la capacidad de darse cuenta de lo que se
piensa, se siente, se quiere.
Grinder
y Bandler, en “De Sapos a Príncipes” hablan de limitantes de la conciencia,
neurológicos, socio-genéticos e individuales.
Los
límites neurológicos son aquellos que nos permiten percibir fenómenos físicos.
Muchos de estos fenómenos físicos están fuera del rango de captación de nuestro
sistema perceptivo.
“...podemos percibir
sólo una porción del continum del proceso físico, debido a nuestras limitación
neurológicas, que están determinadas genéticamente.” Eso dicen, y yo les creo
por ahora, Grinder y Bandler.
Ellos
hablan en la misma obra, del sentido del tacto dando un excelente ejemplo de
cómo construimos la realidad.
El
S.N.C. ejerce una enorme influencia, sobre la experiencia de algunos fenómenos.
Y dan varios ejemplos de experimentos científicos que les recomiendo leer.
Pero
una que puede ilustrar muy bien esto es la que tuve estudiando anatomía en la
secundaria. Por eso traje plastilina.
Les
voy a pedir que hagan una pequeña bola, del tamaño de un carozo de cereza o un
poco más chica. Crucen los dedos índice y mayor de la mano predominante y hagan girar la bolita entre esos dos dedos.
¿Qué
sienten? Lo que habitualmente se percibe
es el tacto de dos bolitas en lugar de una.
Así
de mentiroso puede ser el S.N.C.
O
podemos decir también, que el cerebro es fácil de engañar. Recuerden esta
experiencia cuando comencemos a hablar de trance.
Este tipo de influencia
es aplicable también a los demás sentidos y estoy segura que tendrán muchos
ejemplos de ello.
Es
a través de la percepción que construimos la realidad.
Hacemos
cada uno de nosotros, un mapa del mundo que será, necesariamente, distinto de
la realidad en sí, porque nuestro S.N.C. distorsiona o borra fragmentos de la
realidad, lo que ocasiona que dispongamos de un rango menor de experiencias
posibles.
Por
eso, no es lo mismo el mapa (modelo del mundo) que el territorio ( la
realidad), siempre más vasta.
Dice
Huxley: “... se cree que la función del cerebro, del S.N.C. y de los órganos de
los sentidos, es más que nada
eliminativa...Cada persona es capaz de recordar en cada momento todo lo que le
ha ocurrido y percibir todo lo que está ocurriendo en cada lugar del universo.
La función del S.N.C. es protegernos de ser abrumados y confundidos por esa
masa de conocimientos, en gran medida inútiles y sin importancia.”
El
cerebro permite que dejemos fuera la mayor parte de todo aquello que, de otra
forma, deberíamos estar percibiendo y recordando en todo momento. Y que nos quedemos únicamente, con esa
pequeña y especial porción que nos pueda resultar de utilidad práctica.
De
acuerdo con esta teoría, cada uno de nosotros es una mente no confinada...Para
que la supervivencia... sea posible, la mente no confinada tiene que ser
encausada por el embudo de válvula reductora que constituye el cerebro... Lo
que sale del otro extremo es un escuálido goteo tal como el que constituye la
conciencia y que nos ayudará a permanecer vivos en la superficie de este
singular planeta.”
Pero,
pareciera, que estos no son los únicos filtros que existen para percibir la
realidad.
Grinder y Bandler otra
vez traen a Huxley, para describir los límites sociales.
“... A fin de formular y
expresar el contenido de esta conciencia con límites, el hombre ha inventado y
elaborado interminablemente estos sistemas de símbolos y filosofías implícitas
que denominamos las lenguas. Cada individuo es, a la vez, beneficiario y
víctima de una tradición lingüística dentro de la cual ha nacido: beneficiario
en la medida que su lengua le brinda acceso a los registros acumulados de las
experiencias de otras personas, y víctima en la medida que su lengua le
confirma que su conciencia es la única conciencia, de modo que está demasiado
bien dispuesto a considerar sus conceptos como si fueran hechos reales y sus
palabras como si fueran reales” ( confundiendo así, el mapa con el territorio).
Lic. Violeta Vázquez
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